ESTETICISTA...CONFÍA CARAJO
Hay algo que ocurre en casi todas las sesiones de orientación gratuitas que hago con esteticistas.
Algo curioso.
Y muy revelador.
En cuanto empezamos a hablar y me cuentan, empiezo a sentir algo: confío antes en ellas…que ellas mismas en sí mismas.
En serio.
Las escucho hablar de su centro.
De lo que hacen.
De cómo cuidan a sus clientas.
De todo lo que sostienen cada día.
Y lo veo claro.
Veo potencial.
Veo talento.
Veo criterio.
Veo una profesional mucho más capaz de lo que cree.
Pero ellas no lo ven.
Dudan.
Se minimizan.
Se justifican.
Dicen frases como:
“Es que yo no soy buena para los números…”
“Es que otras saben vender mejor…”
“Es que a mí esto no se me da…”
"Es que yo no me organizo..."
Y yo pienso:
si supieras lo que veo desde aquí…
No se lo digo así, de golpe.
Porque no sirve.
La confianza no se impone.
Se descubre.
Y lo más fuerte es esto:
no les falta nada.
No les falta formación.
No les falta experiencia.
No les falta sensibilidad.
Lo que les falta es verse con claridad.
Ordenar lo que ya tienen.
Dejar de mirarse desde el miedo.
En muchas sesiones, cuando terminamos, hay silencio.
Ese silencio incómodo…pero bueno.
El de “algo ha hecho clic”.
No porque yo les haya dado una solución mágica.
Sino porque empiezan a darse cuenta de algo importante:
Que todo lo que necesitan…ya estaba dentro.
Solo necesitaban a alguien que mirara su negocio sin juicio, sin prisas y con más confianza en ellas de la que ellas mismas tienen ahora.
Si llevas tiempo dudando de ti, si sabes que vales más de lo que estás viviendo,
quizá esa sesión no sea para aprender nada nuevo.
Quizá sea para recordar quién eres.
Puedes reservar tu sesión gratuita conmigo aquí. Después vemos si podemos trabajar juntos.
Un abrazo,
Luis
PD: A veces no necesitamos que nos empujen. Necesitamos que alguien nos mire con la claridad que hemos perdido.