La esteticista que me hizo llorar

Voy a empezar siendo claro.

Yo estoy aquí para ganar dinero.

Me gusta lo que hago… y me gusta que me paguen por ello.

Pero también te digo algo.

A veces elijo.

Elijo a quién acompaño.
Elijo en qué me implico.
Y a veces… me meto donde sé que no debería meterme tanto.

Porque soy así.

Y cuando veo a alguien pasándolo mal…me cuesta quedarme quieto.

Hace un tiempo no me llegó un email.

Me llegó un wuasap....o como se escriba.

Un audio.

El teléfono se lo había dado una alumna que llevaba años conmigo.

El audio era largo.

De esos que no se graban para impresionar…
se graban porque ya no puedes más.

Me empezó a contar su negocio.

Desorden.
Cansancio.
Poco dinero para todo lo que trabajaba.

Nada que no haya escuchado antes.

Pero de repente…

Se paró.

Silencio.

Y empezó a llorar.

Me dijo:

“Luis… es que el otro día escuché a mi hijo hablando con un amigo en la habitación…”

Y ahí se le rompió la voz.

“Dijo… que si su madre no existiera no le importaría… porque casi nunca está.”

Ahí se te cae todo.

A mí me partió.

No como a ella…que es la mamá y es la que lo sufría, pero me tocó.

Porque soy padre.

Y tengo la suerte de llevar y recoger a mi hija casi todos los días.
De cogerle la mano.
De ir a alguna excursión del cole.
De estar.

Y cuando escuchas algo así…

No puedes mirar para otro lado.

Empezamos a trabajar.

No para hacer el negocio más bonito.

Sino para hacer su vida más vivible.

Ordenamos.
Quitamos.
Simplificamos.

Y sobre todo…

Trabajamos para que volviera a su sitio.

A dejar de correr sin dirección.
A tomar decisiones con sentido.
A entender que su negocio no podía costarle lo que más quería.

Hoy su vida no es perfecta. Pero si se puede permitir escaparse y acompañar a sus dos hijos algunas veces.

Ya no vive como si no estuviera. Porque eso le dolía.

Que tengas un buen y productivo día,

Luis

PD: No sé si alguna vez has sentido que tu negocio te está alejando de lo que más te importa…

Si es así…te daré un consejo. Tienes que ser muy egoísta por ti y por tu familia.

Si por otro lado, quieres dar un paso en el que llevas tiempo pensando, respóndeme y cuéntame qué está pasando de verdad.