Me escribe una esteticista
Ayer me escribió una suscriptora.
No para pedirme nada.
No para comprar.
No para preguntarme precios.
Solo para decirme esto:
“Luis, me sentí totalmente identificada con lo del síndrome de la impostora. Pensé que era cosa mía… pero veo que no.”
Y esa frase dice mucho más de lo que parece.
Porque detrás de “me sentí identificada” hay algo mucho más profundo:
sentirse menos válida.
No menos trabajadora.
No menos comprometida.
Menos válida.
Ese pensamiento silencioso que aparece cuando te comparas.
Cuando ves a otras esteticistas hablando con seguridad, vendiendo, exponiéndose…y tú piensas:
“Ella sí vale.”
“Ella sí sabe.”
“Ella sí podría.”
Y tú no.
Aunque tengas clientas.
Aunque lleves años.
Aunque hagas bien tu trabajo.
Este es el error: confundir seguridad con valor.
Las redes están llenas de mujeres que parecen seguras.
Y de hombres también. He visto a feos dar clases de como ligar con mujeres. En mi pueblo mueren vírgenes.
Mira, la seguridad no es prueba de capacidad.
Es solo exposición.
Y muchas esteticistas tremendamente válidas
no se muestran
no se posicionan
no crecen
porque se sienten pequeñas por dentro.
Este sentimiento no nace porque no sepas.
Nace porque llevas demasiado tiempo mirándote desde fuera.
Desde la comparación.
Desde el “no soy suficiente”.
Desde el “otras lo hacen mejor”.
En las sesiones lo veo constantemente.
Mujeres que hablan de su centro restándose mérito.
Que cuentan sus logros como si fueran casualidad.
Que minimizan lo que sostienen cada día.
Y cuando paramos…
cuando ponemos orden…
cuando miran su negocio con datos y no con culpa…
algo cambia.
Empiezan a verse.
Empiezan a reconocerse.
Empiezan a ocupar su lugar.
No porque se conviertan en alguien distinto.
Sino porque dejan de verse como menos.
Si te has sentido identificada con lo de la impostora, este email es la continuación natural del de ayer.
Otra cosa, si te interesa mejorar tu día a día, es decir trabajar conmigo, puedes reservar una sesión conmigo. Ahí nos conocemos y vemos si podemos hacer algo.
SESIÓN GRATUITA DE ORIENTACIÓN
Un abrazo,
Luis
PD: Sentirte menos válida no significa que lo seas. Significa que llevas demasiado tiempo comparándote en lugar de mirarte con honestidad.